sábado, 16 de febrero de 2013

JUEGO, LUEGO APRENDO

Psic. Lourdes Rodríguez Mortellaro
Directora Gymboree Del Valle

Es innegable la importancia del juego en el desarrollo en el niño, distintos autores hablan sobre ello y todos coinciden en que el juego es una necesidad de todo niño en que él o ella necesita conocer, descubrir su propio cuerpo, sus potencialidades y el mundo que le rodea.



El juego es en el niño como el trabajo para el adulto: reconoce y usa su cuerpo, desarrolla habilidades, estimula sus sentidos y descubre cómo es el mundo y cómo es él/ella, logra una infinidad de aprendizajes gracias a éste. Pero, comencemos por el principio, ……

¿Cómo se desarrolla el juego en el niño?

De acuerdo a la edad del pequeño, el juego será distinto, satisfaciendo las necesidades de la etapa que está viviendo. Las etapas del juego son:

1° Juego Funcional (0-18 meses aprox): donde se utiliza el cuerpo y/o los sentidos, donde se practican habilidades una y otra vez y se gozan de las distintas sensaciones que nos ofrecen los objetos. Las sensaciones abren vías nerviosas al cerebro, las que sirven como base para procesos mentales futuros.

Por ejemplo: los bebés “gateadores” encuentran objetos en su paso como puede ser una sonaja, la observan, la manipulan, la mueven y la hacen sonar, la muerden, sienten su peso; en suma, descubren cómo es en todas sus facetas, por el simple goce del movimiento, del sonido y de sentirla.

Así también los recién “caminadores” si encuentran una pelota, disfrutan de agarrarla, caminar con ella, lanzarla, patearla, sentarse o acostarse sobre ella, descubriendo, de qué color es, qué forma tiene, cómo se siente (con todo su cuerpo) o cómo logran lanzarla con el pie o con las manos, etc..

De 1 a 2 años el niño se divierte al jalar, empujar, tirar o arrojar, golpear, separar, unir, llenar, vaciar, encender, apagar, cambiar de lugar, en fin, experimentar con todos sus sentidos todo aquello con lo que se encuentre.



2° Juego simbólico (2-5/6 años aprox): es el juego en el que, mediante símbolos, el niño representa y recrea alguna realidad, cuando el cerebro organiza y estructura para desembocar en el juego imaginativo. Este se desarrolla en situaciones que el niño c r e a.

Es cuando juega a “ser mamá”, a “ser papá”. Por supuesto se requiere del lenguaje verbal para poder llegar a esta representación simbólica de la realidad. Casi no hay juego mudo en esta etapa, al contrario, se habla y se contesta a sí mismos a través de objetos o juguetes, al mismo tiempo que disfruta de entablar diálogo con alguien más simulando “yo soy…. “, “y tú eres”, ya que comienza la interacción social y convivencia.

Normalmente son “exploradores” ó “aventureros” natos quienes recrean sus propias vivencias o imaginan aventuras fantásticas. De este modo, por ejemplo, una caja puede servir de coche o cuna y un palo de espada para su juego simbólico.

Gracias al juego simbólico recrea sus miedos en donde enfrentar a monstruos, dragones, brujas o cualquier otro conflicto personal que el niño esté viviendo. Es un puente entre lo inconsciente y lo real.

3° Juego de reglas (6 años o más): Paulatinamente se va introduciendo el niño a los juegos de reglas en que se requiere la organización de los integrantes. Estos juegos vienen a ser como puentes entre la fantasía desbocada y el mundo de la realidad con sus normas y limitaciones.

El juego ofrece aprendizajes ….


El ser humano es un todo, por lo que el niño se integra por distintas áreas: motora, cognitiva, afectiva y social en la que interactúan unas con otras. El juego ofrece aprendizajes en todas las áreas:

§ Area Motora: a través del juego el niño reconoce y usa su cuerpo, invita a la adquisición de habilidades y dominio de las mismas; además estimula todos sus sentidos, tiene experiencias sensoriales que constituyen el fundamento del pensamiento.

§ Area Cognitiva: Según Piaget, el juego involucra el pensamiento que es el director de las acciones, promueve el enriquecimiento del pensamiento pues lleva a cabo distintos procesos mentales como: atención, concentración, representación, memoria, razonamiento, orientación, simbolización y el lenguaje.

§ Area Emocional o afectiva: El juego permite la imitación y representación de lo real junto con el mundo interno del niño. Descubre cómo es el mundo y cómo es él o ella y además se enfrenta con emociones ya sea cuando recrea la vida real, así como al enfrentarse ante sus posibilidades y limitaciones. Las distintas experiencias favorecen a fortalecer su confianza y ayudan a expresa la personalidad del niño.
§ Area Social: En el juego, el niño revela y favorece la calidad de interacción con otros niños. Al jugar con otros, el niño aprende a tener que compartir, a esperar turnos, a convivir, a respetar, … a vivir en “comunidad”.

De esta manera cuando un bebé juega con mamá al sencillo juego de “esconderse” tras una cobijita hay muchos procesos simultáneos que están favoreciendo aprendizajes diversos: siente con la piel la textura de la cobija sobre la cara, al no ver a mamá cree que no existe, pero al descubrirse…. ¡sorpresa, ahí sigue! (proceso mental, saber que existe aunque no la ve), intenta agarrar con su manita la cobija para quitársela de la cara (área motora), junto con mamá ríe y goza, estrecha aún más lo lazos de amor que los unen (área afectiva) y al mismo se promueve la comunicación con alguien más al disfrutar de la interacción (área social).

El niño puede utilizar cualquier objeto que tenga a su alcance para “jugar”, por lo que los juguetes no son indispensables, el niño siempre juega, está en su naturaleza. Por ejemplo, una silla, las escaleras, una caja de cartón, una madeja de estambre, una mascada, etc… A través del juego, los niños son más libres, les permite estar activos, sobre todo mentalmente. Así, al jugar se vuelven ágiles de cuerpo y de pensamiento; aprenden.

Todas las experiencias les demuestran el poder que tienen para controlar sus acciones y, por eso buscan con tanto esfuerzo la excelencia en los resultados. Fortalecen su poder, usan su creatividad.

El placer, la diversión y el goce son la clave para que el niño esté interesado en continuar jugando, ¡LA MEJOR FORMA DE APRENDER!

“EL JUEGO, EL MEJOR MEDIO DE MADURACIÓN Y APRENDIZAJE.”










domingo, 10 de febrero de 2013

EL SUEÑO DEL BEBE


La llegada de un bebé a casa es causa de muchas alegrías pero también de modificaciones a nuestras vidas ya que principalmente el sueño del bebe influirá determinantemente en nuestro descanso.  Durante las primeras semanas, el ciclo de sueño y vigilia de tu bebe se regirá de acuerdo a las necesidades de alimentación, es decir, se despertará porque tiene hambre y se dormirá porque está saciado.  A partir de las 6 semanas esta relación entre alimento y sueño empieza a diluirse; un patrón de sueño adecuado es fundamental en el desarrollo de tu bebe  ya que el sueño contribuye a la maduración del sistema nervioso y el cuerpo produce en mayor cantidad la hormona que estimula el crecimento.  Una rutina bien establecida contribuirá a ajustar los horarios para dormir en tu bebe.
Enséñale a diferenciar el día de la nocheAl nacer tu bebe dormirá indistintamente durante el día y la noche; ayúdale a diferenciar el sueño nocturno al diurno a través de los ruidos cotidianos durante el día y teniendo actividades de juego; y  por la noche crear un ambiente relajado, con pocos estímulos, y estableciendo una rutina como bañarlo, ponerle su pijama, y tener luz tenue.  Así distinguirá entre irse a dormir por la noche y las siestas comunes del día.

Vístelo adecuadamente.  Asegúrate que la ropa de noche que le pongas a tu bebe lo deje transpirar y que de preferencia sea de algodón; evita ropa con cordones o accesorios con los que pudiera lastimarse o enredarse.

No lo acostumbres a dormir en tus brazosPuedes acunarlo un poco sin embargo tu bebe deberá estar acostado en su cuna antes de quedarse dormido.

Crea una rutina para ir a dormir.  Siempre en un mismo horario llévalo a su cama siguiendo una rutina establecida por ti como: contarle un cuento, ponerle música tranquila, hacerle un masaje después del baño.  Esto servirá para que tu bebe reconozca que llegó la hora de dormir.  Establecer rutinas le dará seguridad a tu bebe, ya que así le anticiparas que es lo que va a pasar después.

Utiliza un muñeco, manta o cobija que le guste.  Así se sentirá acompañado en la cama a la hora de acostarse o por si se llegara a despertarse por la noche.

Si llora o se despierta, no lo lleves a tu cama. Asegúrate que no este mojado, no tenga frío o calor y una vez atendido, acompáñalo, acarícialo hazle saber que estar ahí mas no lo levantes de su cuna y quédate con el hasta que vuelva a dormirse o este tranquilo, evita encender la luz de su habitación.

Se firme y consistente en cuanto a los limites relacionados a la formación de los hábitos de sueño en tu bebe, acompañados de paciencia y amor.

Mucha suerte y a dormir!!!

domingo, 3 de febrero de 2013

EL JUEGO ES TAMBIEN PARA LOS PADRES


Por:  Pilar González Corona
Directora de Franquicias Gymboree

La mayoría de las actividades están dirigidas  para los niños o para los padres por separado.  Es raro encontrar un espacio en dónde ambos puedan disfrutar y obtener una experiencia divertida.  Cuando esto sucede, el juego del niño toma una nueva dimensión;  tener la oportunidad de jugar con ellos al mismo nivel sin preocuparse por la seguridad o por el resto de las personas es algo que actualmente se valora mucho.

Los padres comparten sentimientos únicos al educar a su hijo.  Estas emociones van desde el goce desmedido, el orgullo al detectar los primeros logros, satisfacción al guiar en una dirección adecuada, y plenitud por una paternidad positiva.  Otros sentimientos también comunes son la confusión, aislamiento, incomprensión o frustración y pueden causar un gran estres.

Como adultos cambiamos constantemente nuestras vidas.  El primer paso es el de soltero a casado después, al formar una familia nuestra vida cambia también y… ¡de qué manera!

Algunos tendrán que pasar por la transición de dejar de trabajar, de trabajar por medio tiempo o bien aceptar trabajos como “free-lance” en casa.  En fin, se pierde la comunicación con nuestros pares.   La vida de un recién nacido cambia completamente nuestra forma de hablar,  vivir, relacionarnos, inclusive con quienes comparten la paternidad con nosotros.  El único tema de ahora en adelante es el del bebé.  Nuestro mundo no está hecho para los niños pequeños;  la mayoría de los lugares a los que acudimos no cuentan con un espacio asignado para ellos  Las clases y los deportes que se ofrecen en los deportivos son siempre para los mayores.  Por ello, los centros de Estimulación Temprana Gymboree son el lugar perfecto porque proporcionan la oportunidad de dedicarle a los niños toda nuestra atención sin ninguna distracción.

El poder  conocer nuevos amigos con quienes  compartir experiencias acerca del desarrollo de nuestros hijos,  nos da la oportunidad de comunicar con otros padres experiencias y preocupaciones similares. Al recuperar la comunicación con nuestros pares, en circunstancias semejantes, el sentimiento de aislamie
nto se evapora. 

Se intercambian técnicas de educación y conceptos de desarrollo infantil en un ambiente positivo, no competitivo en donde tanto la orientación del instructor como la presencia paterna ayudan al niño a tener confianza en sí mismo a través del juego.  El beneficio es tanto para los chicos como para los grandes.

El tiempo destinado para jugar es una parte fundamental del desarrollo infantil temprano. Mientras los niños exploran el mundo a su propio ritmo, empiezan a socializar haciendo sus primeros amigos, aprenden a compartir a partir de la observación de otros bebés de su misma edad y se sienten satisfechas al ver que otros bebés aprenden de ellos.  La interacción es un ingrediente principal de la clase y la socialización se motiva poniendo en contacto a niños de la misma edad en un ambiente de juego adecuado. Es divertido para todos.  Los padres por su parte, al involucrarse en las actividades de sus hijos pueden tomar la perspectiva de ellos y entenderlos mejor.  Como adultos al observar cómo nuestros hijos se resbalan por las rampas una y otra vez podemos no aburrirnos al compartir con otros padres cuyos hijos están repitiendo la misma actividad.

Nuestra satisfacción por los nuevos logros es un factor clave para el  desarrollo de la  auto-estima de nuestros hijos. Los papás también hacen nuevos amigos a medida que comparten informalmente el gusto de jugar con sus hijos.  Muchas de estas amistades perdurarán a través de los años.

Jugar, aprender, crecer y desarrollarse en un ambiente de diversión es el concepto Gymboree.  Los niños contentos y seguros de sí mismos no lo son por casualidad; una paternidad positiva e interactiva se encuentra casi siempre a la raiz.